Más sobre el Género Narrativo

El género narrativo se caracteriza por el relato de acciones en el tiempo, por parte de una voz ficticia llamada narrador, quien se refiere a un mundo representado (acciones – personajes – espacio).
El narrador, según el grado de conocimiento que tenga acerca de los hechos que relata, puede ser omnisciente (si conoce todo lo que sucede y lo que los personajes sienten y piensan), testigo (si está inserto en el relato y observa los sucesos, por lo tanto, no conoce todo acerca de los personajes y de la historia, sino solamente lo que ve y/o escucha) o protagonista (si está dentro de la historia y participa de ella como personaje principal, asumiendo la primera persona gramatical).

Estructura de la narración: la narración tradicional (aunque hay innumerables novelas y cuentos que rompen este orden) se estructura en las siguientes partes:

  • Presentación: parte inicial de la narración, que muestra al lector los personajes principales de la historia, además de exponer el conflicto central del relato como quiebre de la situación de equilibrio inicial. 
  • Nudo o desarrollo: una vez que ya se conocen los personajes y el conflicto, se muestra la forma en que cada uno asume un rol frente a este problema. Suele ser la sección más extensa del texto narrativo. Es aquí donde se desarrolla el conflicto y ocurren las peripecias, acciones de los personajes por solucionar el conflicto.
  • Clímax y desenlace: el clímax es el punto en que el conflicto ha llegado a su máxima tensión. Luego de ello sigue el desenlace, que resuelve el conflicto de forma positiva o negativa de acuerdo a los objetivos de los protagonistas.

Acción, espacio y tiempo: otra característica de la narración es que desarrolla una secuencia de acciones en un tiempo y un espacio determinados y que se organiza, entonces, en episodios. Un episodio lo entenderemos como un problema + su solución; por ejemplo, tener hambre + comer constituye un episodio.

Personajes: dentro de un texto narrativo encontramos personajes principales y secundarios. Los principales son aquellos en torno a quienes giran los hechos del conflicto y los podemos clasificar como protagonista (el principal en la lucha) y antagonista (el que se opone en la lucha).  Los personajes secundarios son quienes giran en torno a los principales y colaboran con ellos a lo largo de la sucesión de acontecimientos.

Lee el siguiente cuento de Augusto Monterroso, para que puedas detectar estos rasgos:

LA RANA QUE QUERÍA SER RANA AUTÉNTICA

“Había una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.

Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad.

Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.

Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.

Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.

Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía Pollo.”

Monterroso, Augusto: 16 Cuentos Latinoamericanos. Antología para jóvenes, Coedición Latinoamericana, Brasil, 1992.

La voz es asumida por un narrador omnisciente, que se refiere al personaje en tercera persona y que conoce sus acciones, pensamientos y sentimientos. Cuando se señala: “Había una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello”, se presenta al personaje principal (desde la personificación) y su conflicto (presentación). Luego, se desarrolla la forma en que el protagonista (la rana) asume su problema y aparece el personaje secundario: “los demás”. Por último, se cierra la historia con un final poco favorable para el personaje (desenlace). A lo largo de este cuento, además, se va situando temporalmente el relato al decir “Había una vez”, “Al principio”, “Unas veces”, “Por fin”, “Un día”, etc.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: